Excursiones escolares y dependencia tecnológica

Lo que ocurre cuando un estudiante pasa varios días sin pantalla

El primer día suele ser el más difícil. Un estudiante revisa el bolsillo donde normalmente estaría su celular, se siente un poco perdido durante los primeros minutos de silencio, y busca algo que ocupe ese espacio que la pantalla solía llenar. Para el segundo o tercer día, ese mismo estudiante suele estar completamente absorto en una conversación con sus compañeros, en una actividad de campo, o simplemente observando algo que antes ni siquiera habría notado. Este patrón, que muchos docentes y guías han visto repetirse salida tras salida, es el corazón de la relación entre las excursiones escolares y dependencia tecnológica.

No se trata de demonizar la tecnología ni de presentarla como un enemigo. Se trata de reconocer que, para muchos estudiantes, una excursión escolar puede ser una de las pocas experiencias sostenidas de varios días sin pantalla que tienen a lo largo del año, y esa pausa, aunque forzada al principio, suele tener un efecto que vale la pena entender con más detalle.

Excursiones escolares y dependencia tecnológica

Lo que dice la evidencia sobre el tiempo de pantalla en niños y adolescentes

La Organización Mundial de la Salud recomienda límites específicos de tiempo de pantalla según la edad, y ubica el comportamiento sedentario asociado al uso prolongado de dispositivos como un factor de riesgo relevante en la infancia y la adolescencia.

Diversos estudios adicionales han encontrado que el uso excesivo de pantallas se relaciona con menor actividad física, menor tiempo de juego libre y menor interacción social cara a cara en niños y adolescentes, justo los elementos que una excursión escolar bien diseñada devuelve a primer plano durante varios días seguidos. La Academia Americana de Pediatría actualizó recientemente su enfoque para priorizar la calidad y el contexto del uso de pantallas por encima de límites estrictos de tiempo, recomendando específicamente crear espacios y momentos libres de pantalla que dejen lugar al sueño, el ejercicio, el juego y el tiempo en familia.

Esto no significa que una sola salida resuelva un hábito construido durante meses o años frente a una pantalla. Significa que una excursión escolar ofrece una ventana de tiempo real, sostenida y acompañada, en la que esos hábitos se interrumpen de forma natural, sin que el estudiante tenga que decidir conscientemente «voy a usar menos el celular».

Beneficios de desconectar a los estudiantes de la pantalla, más allá de lo obvio

Los beneficios de desconectar a los estudiantes de la pantalla durante una salida van más allá de simplemente reducir horas de exposición. La atención sostenida es uno de los primeros cambios que se notan: sin la interrupción constante de notificaciones, muchos estudiantes muestran mayor capacidad de concentración en actividades que requieren observación prolongada, como identificar especies durante una caminata ecológica o seguir instrucciones detalladas en un taller de campo.

La interacción social también cambia de forma notable. Conversaciones que en el colegio ocurrirían con la mirada puesta en un celular, en una excursión ocurren con contacto visual directo y sin las interrupciones habituales, lo que muchos docentes describen como una versión más genuina de sus estudiantes.

Este tipo de experiencia conecta directamente con el tercer pilar que desarrollamos en nuestro artículo sobre los 3 pilares de una excursión escolar exitosa, donde la recreación auténtica, sin pantalla de por medio, resulta clave para que el aprendizaje se consolide. Este efecto se suma a los beneficios de la naturaleza en el bienestar de los estudiantes que desarrollamos en otro artículo, y que se potencian precisamente cuando no hay una pantalla compitiendo por la atención del estudiante.

Estudiantes observando naturaleza sin dispositivos electrónicos durante una caminata ecológica escolar

Actividades al aire libre para reducir el uso de pantallas, aplicadas a una salida real

Las actividades al aire libre para reducir el uso de pantallas funcionan mejor cuando no se presentan como una restricción, sino como una experiencia que compite en interés con lo que ofrece un celular. Una caminata ecológica con observación activa de fauna y flora, un taller práctico con materiales físicos, o una dinámica de trabajo en equipo que exige coordinación real entre compañeros, todas estas actividades absorben la atención de una forma que un dispositivo no logra igualar en el mismo entorno.

Este principio es parte de cómo diseñamos cada programa en Awalí School, articulado con nuestra Metodología Huella Viva, que prioriza experiencias vivenciales precisamente porque ese tipo de aprendizaje no compite bien con una pantalla, sino que la vuelve innecesaria durante el tiempo que dura la actividad.

Cómo ayudar a mi hijo a usar menos el celular, incluso después de la excursión

Cómo ayudar a mi hijo a usar menos el celular es una pregunta que muchos padres se hacen después de ver el cambio que produce una excursión escolar, y que quisieran sostener una vez el estudiante regresa a casa. La respuesta no está en prohibir la tecnología de golpe, sino en generar espacios regulares, aunque sean más pequeños que una salida de varios días, donde el estudiante vuelva a experimentar ese mismo tipo de atención sostenida y conexión directa con otras personas.

Conversar con el estudiante sobre lo que notó durante la excursión, sin pantalla de por medio, suele ser un buen punto de partida. Muchos estudiantes son capaces de identificar por sí mismos que se sintieron distintos, más presentes o más tranquilos, y esa autoobservación vale más que cualquier explicación que un adulto pueda darles sobre los riesgos del uso excesivo de pantallas.

Estudiantes compartiendo con compañeros durante una actividad de campo en una excursión escolar

Cuéntenos si su colegio está buscando una experiencia que ayude a sus estudiantes a reconectar con el mundo real, y con gusto diseñaremos cada salida para que esa desconexión ocurra de forma natural, no forzada.

Preguntas frecuentes sobre excursiones y la dependencia de la tecnología

1. ¿Cómo se relacionan las excursiones escolares y la dependencia tecnológica?

Una excursión escolar de varios días suele ser una de las pocas experiencias sostenidas sin pantalla que muchos estudiantes tienen durante el año. Esa pausa forzada, acompañada de actividades que exigen atención y presencia real, favorece mayor concentración, interacción social directa y una desconexión natural del hábito de revisar constantemente el celular.

2. ¿Una sola excursión escolar puede resolver la dependencia tecnológica de un estudiante?

No por sí sola. Una excursión ofrece una ventana de tiempo real sin pantalla, pero un hábito construido durante meses o años necesita refuerzo constante después de la experiencia, con espacios regulares que repliquen ese mismo tipo de atención y conexión.

3. ¿Qué tipo de actividades ayudan más a que los estudiantes se desconecten de la pantalla?

Las actividades que exigen atención sostenida y coordinación con otras personas funcionan mejor, como caminatas con observación activa, talleres con materiales físicos y dinámicas de trabajo en equipo, porque compiten en interés con lo que ofrece un dispositivo en el mismo entorno.

4. ¿Qué pueden hacer los padres para sostener este cambio después de la excursión?

Conversar con el estudiante sobre lo que notó durante la salida, sin pantalla de por medio, y generar espacios regulares aunque sean más pequeños que una excursión, donde se repita ese mismo tipo de atención sostenida y conexión directa con otras personas.

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